DESCODIFICACION DEL DOLOR DE ESPALDA

Actualizado: 19 oct 2020

Conoce que lo que tu dolor de espalda te esta diciendo.


En mi deseo por aprender sobre como sanarnos, una de las premisas más impactantes es que "SOMOS SERES EMOCIONALES" y que las emociones si las retenemos en nuestro cuerpo dañan nuestras células, según la emoción será la parte del cuerpo que te mostrara lo que no has soltado.


Por eso te comparto esta maravillosa explicación de Joan Marc Vilanova.


COLUMNA VERTEBRAL La columna vertebral es la continuación de mis cimientos. Es la materialización de mis estructuras y fortalezas, puesto que la columna a nivel arquitectónico son lo que sostiene una casa. Tendrá una proyección de mi vida, lo que pienso, lo que hago, como me relaciono, la comunicación que tengo con los demás, etc. Es nuestra estructura.

Conflicto: Desvalorización central de la personalidad. Estrés respecto a lo que quiero hacer.

Resentir: “¿Quien soy?". "¿Que voy a hacer con mi vida?". "¿Que va a ser de mi vida?".

Cuando hay problemas de espalda, se suele sentir una falta de apoyo en la vida. Suelen ser personas que se sobrecargan de trabajo y presión, más de la que pueden aguantar. Y sienten este exceso de tensión en forma de dolor de espalda. Cargar demasiada responsabilidad sobre nuestras espaldas revela un afán oculto de grandeza o quizás un complejo de inferioridad.

La palabra clave para lumbares son “las relaciones con los demás”. La palabra para las dorsales es “El pilar de mi familia, o el pilar de mi clan”.

A nivel de cervicales “Hace referencia a la comunicación verbal”.


Lo que dice Louise L. Hay: La espalda representa el sentirnos apoyados en la vida. Problemas de espalda:

- Hombros hacia delante: Llevando las cargas de la vida. Desamparado y desesperado.

- Dolor lumbar: Miedo a la falta de dinero.

- Dolor de espalda medio: Culpa. Atrapado en todas esas cosas allá atrás. "¡Déjame en paz!"

- Dolor de espalda superior: Falta de apoyo emocional. Sentirse no amado. - Curvatura de la espalda: la incapacidad de fluir con el apoyo de la vida. Miedo y tratando de aferrarse a viejas ideas. No confiar en la vida. Falta de integridad. Sin coraje de convicciones.

Nuevo modelo mental: La vida me apoya. El universo me cuida y es mi provisión. Me amo y me apruebo. Mi vida mejora cada día.


TRASTORNOS DE LA ESPALDA CROMOTERAPIA:

Descripción: La espalda es una de las zonas más vulnerables porque el organismo tiene doscientos catorce huesos conectados de manera que sus achaques afectan al sistema simpático, los músculos, órganos, glándulas y, naturalmente al sistema nervioso central. Debido a que las toxinas se acumulan en las terminales nerviosas y bloquean las fuerzas electromagnéticas que nos aportan vitalidad, se requiere de un tratamiento intenso y prolongado. Tratamiento:

Para base de la columna vertebral, que se extiende por el borde del pie. Debemos trabajar toda el área, de abajo arriba, hasta el dedo pulgar. Masajear toda el área que se encuentra alrededor del pulgar y que se corresponde con la totalidad de la columna, hasta eliminar la inflamación.


Para el cuello y los hombros, masajearemos la zona alrededor de los dedos, donde se unen al pie, sin olvidar el pulgar. Recordemos que los dedos pequeños corresponden a los hombros. La zona del cuello se encuentra en la unión del pulgar con el pie.


Dolor en el cuello, debemos presionar con determinación toda esa área. La zona delantera del tobillo corresponde a la articulación de las caderas.

Según LISA BOURBEAU el DOLOR DE ESPALDA


BLOQUEO FÍSICO: Cuando hablamos de dolor de espalda nos referimos principalmente a la columna vertebral.

BLOQUEO EMOCIONAL: La persona a la que le duele la parte BAJA de la espalda, es decir, la región del sacro, es aquella para quien la libertad es sagrada, y teme perder su libertad de movimientos cuando los demás necesitan su ayuda. Con frecuencia es una persona que teme por su supervivencia.


Sentir dolor de la quinta lumbar a la undécima dorsal (de la parte baja de la espalda hasta la cintura) está relacionado con el miedo a la escasez y con la inseguridad material. De hecho, como la espalda es el sostén del cuerpo humano, cualquier dolor en ella se relaciona con no sentirse bien sostenido.


La parte baja se asocia con el área del "tener". Por ejemplo: tener bienes materiales, dinero, un cónyuge, una casa, hijos, un buen oficio, títulos, etc. El dolor en este lugar significa que la persona necesita tener para sentirse apoyada, pero no se atreve a reconocerlo o admitirlo ante los demás. Lo lleva todo sobre su espalda, porque quiere hacerlo todo ella misma. Es muy activa en el terreno físico, puesto que su miedo a la escasez se manifiesta sobre todo en el nivel material, que para ella representa un buen apoyo. Por otro lado, tiene problemas para pedir ayuda a los demás, y cuando por fin se decide a pedirla y no la recibe, se siente todavía más inmovilizada y su dolor de espalda empeora.

Dolor en la parte ALTA de la espalda, es decir, de la décima dorsal hasta las cervicales (de la cintura hasta el cuello), sufre de inseguridad afectiva. Es una persona para quien el "hacer" es muy importante, porque eso es lo que le da seguridad. Cuando alguien hace algo por ella se siente querida. Por otra parte, manifiesta su amor por los demás haciendo cosas para ellos. Del mismo modo, la espalda puede dolerle lo suficiente como para proporcionarle una excusa por no hacerlo todo, porque teme que si hace demasiado, ya no la ayudarán. Espera mucho de los demás, y cuando sus expectativas no se cumplen, tiene la impresión de soportar una gran carga. Como le cuesta trabajo "hacer" sus demandas, cuando lo logra se siente inmovilizada si el otro no responde a ellas. Entonces el dolor empeora. Este dolor puede también presentarse en una persona que se siente demasiado vigilada en lo que hace.

BLOQUEO MENTAL:

Dolor en la parte BAJA de la espalda, la región del sacro, en lugar de creer que vas a perder tu libertad ayudando a alguien, toma más conciencia de tus límites; exprésalos a la persona adecuada y actúa en consecuencia. Recuerda que si quieres cosechar ayuda debes haberla sembrado antes. Es posible que en el pasado hayas vivido la experiencia de sentir que se aprovechaban de ti, pero este miedo a revivir esa misma experiencia te impide dar, lo cual te ayudaría a recibir más. Si temes por tu supervivencia, date cuenta de que es sólo tu parte afectiva dependiente la que cree que no puedes sobrevivir solo. Tienes todo lo necesario para lograrlo.


Dolor en la parte baja de la espalda y la cintura, tiene que ver con aceptar que tienes derecho a querer "tener" bienes materiales o a alguien para sentirte seguro y apoyado. Así podrás disfrutarlo más. Aun cuando en lo más profundo de ti creas que no está bien querer demasiado lo material, deberás comenzar por darte el derecho de tenerlo para que después puedas ser capaz de sentirte sostenido sin todos esos "haberes". En lugar de creer que nadie se ocupa de ti, te sugiero que comiences a expresar tus necesidades o pedir ayuda.. No obstante, ten en cuenta que no porque pidas algo los demás deben dártelo. Es posible que algunas personas con menor necesidad de "tener" no comprendan tus necesidades. Si te concedes el derecho de tener esas necesidades, te será más fácil explicarlas.


Dolor de la parte ALTA de la espalda, de la cintura al cuello, necesitas dejar de creer que debes hacer todo para asegurar el bienestar de los que te rodean. Siempre serás del tipo de persona a quien le gusta hacer cosas para los demás, pero debes cambiar tu motivación. Cuando quieras hacer algo por alguien a quien quieres, hazlo con amor, no por el de agradar. No tienes obligación de ser el sostén afectivo de todo el mundo. Además, acepta la idea de que los demás no piensan como tú, ni que deban hacer todo para hacerte feliz. Pueden quererte aunque no hagan cosas para ti o no respondan a tus expectativas. Por lo tanto, deberás aprender a pedir, diciéndoles qué necesitas que hagan para sentirte querido y un día, cuando tú te quieras lo suficiente, ya no tendrás más necesidad de ello.

BLOQUEO ESPIRITUAL: Para conocer el bloqueo espiritual que te impide responder a una necesidad importante de tu SER, utiliza las preguntas sugeridas

Bloqueo espiritual y PREGUNTAS

Bloqueo físico ¿Qué adjetivos pueden describir mejor lo que siento en mi cuerpo? Tu respuesta representara lo que sientes ante la persona o la situación que ha desencadenado el mal.



Bloqueo emocional
¿Qué me impide realizar esta enfermedad?
Tus respuestas a esta pregunta representan el deseo o los deseos bloqueados.
¿A qué me obliga esta enfermedad?
 Retoma esta respuesta y agrega la palabra “no” al principio de cada una de ellas. Estas frases representan el deseo o los deseos bloqueados.
Si me permitiera este o estos deseos, ¿Qué sería? (utiliza los deseos encontrados en la etapa anterior) La respuesta corresponde a una necesidad profunda de tu ser, bloqueada por alguna creencia.
Si en mi vida me permitiera ser... (repite la respuesta de la pregunta anterior) ¿Qué podría sucederme de desagradable o de no aceptable? Esta respuesta corresponde a la creencia no benéfica que bloquea tus deseos y te impide realizar tu necesidad, creando así el problema físico.

Cuando conoces la creencia no benéfica o la manera de pensar que te impide ser lo que quieres, lo primero que debes hacer para transformarla es permitirte haber tenido la necesidad de creerla, estableciendo contacto con el niño que habita en ti y que la creyó después de haber experimentado un sufrimiento.


Después, pregúntate si todavía la necesitas realmente para ser feliz. Si la respuesta es afirmativa, ello es señal de que todavía te es útil. Tú eres quien gobierna tu vida, de modo que puedes seguir creyendo en ella, pero debes saber que, al actual así, obtendrás los mismos resultados que has obtenido hasta ahora. No esperes ningún cambio.

Si estás convencido de que esta creencia todavía es cierta pero que el hecho de creerla no te hace feliz, verifica en tu interior si estás tan convencido de su veracidad como hace algunos años. Es muy probable que ahora lo creas mucho menos. Por lo tanto, estás en vías de sanar.

Cuando en lo más profundo de ti sabes que no quieres seguir creyendo la misma cosa, no te queda más que realizar las acciones necesarias para manifestar tus deseos a fin de permitirte ser LO QUE QUIERES SER.

EJERCICIO DE PERDÓN

La curación solo puede realizarse en el momento en el que uno se perdona. Esta etapa tiene el poder de transformar no solo nuestro amor hacia nosotros mismos, sino también el corazón y la sangre en nuestro cuerpo físico. Esta sangre nueva, reenergetizada por el flujo de este amor reencontrado, es como un bálsamo que circula por todo el cuerpo: a su paso transforma y rearmoniza las células. Aun cuando intelectualmente te resulte difícil creerlo,


¿Qué puedes perder con probar?

Estas son las etapas del perdón verdadero, que han sido experimentadas por miles de personas con resultados extraordinarios:

1) Identifica tus emociones (a menudo hay más de una). Toma consciencia de la acusación que te haces a ti mismo o que le haces a otro y de lo que esta te hace sentir.

2) Asume tu responsabilidad. Ser responsable es reconocer que siempre tienes la opción de reaccionar con amor o con miedo. ¿De qué tienes miedo? Date cuenta también de que tienes miedo de que te acusen de tener miedo.

3) Acepta al otro y suéltate. Para lograr soltarse y aceptar al otro, ponte en su lugar y siente sus intenciones. Acepta la idea de que la otra persona se acusa y te acusa probablemente de la misma cosa que tú. Ella tiene el mismo miedo.

4) Perdónate. Esta es la etapa más importante del perdón. Para realizarla, date el derecho de haber tenido y de tener todavía miedo, creencias, debilidades y limites, que te hacen sufrir y actuar. Acéptate tal y como eres ahora, sabiendo que es temporal.

5) Ten el deseo de expresar el perdón. A modo de preparación para la etapa seis, imagínate con la persona adecuada en el acto de pedirle perdón por haberla juzgado, criticado o condenado. Estarás listo para hacerlo cuando la idea de compartir tu experiencia con dicha persona te suscite un sentimiento de alegría y liberación.

6) Ve a ver a la persona en cuestión. Exprésale lo que has vivido y pídele perdón por haberla acusado o juzgado y por haber estado resentido con ella. Menciónale que la has perdonado solo si te lo pregunta.

7) Haz el enlace imaginario con un cordón o una decisión ante uno de tus progenitores. Recuerda un acontecimiento similar que ocurriera en tu pasado con una persona que representase a la autoridad: padre, madre, abuelos, maestro, etc. generalmente será del mismo sexo que la persona con la cual acabas de realizar el perdón.


Vuelve a efectuar todas las etapas con esta persona (la figura de autoridad).

Cuando la emoción sentida sea hacia ti mismo, realiza los pasos 1, 2, 4 y 7.

CONSEJOS

Date el tiempo necesario para realizar el proceso del perdón. En cada etapa puede pasar un día o incluso un año. Lo importante es que tu deseo de lograrlo sea sincero. Cuando la herida es grande y profunda o el ego se resiste, puede tomar más tiempo. Si la etapa 6 del proceso del perdón te resulta difícil, debes saber que es el ego el que se resiste. Cuando piensas: “¿Por qué ir a pedirle perdón por estar resentido con él cuando fue él quien me ofendió? ¡Tengo toda la razón del mundo para estar resentido!”, es tu ego quien habla. El deseo más grande de tu corazón es hacer las paces y sentir compasión por el otro.

No te preocupes por la reacción del otro cuando vayas a pedirle perdón (puede tener reacciones diferentes, como no decir nada, cambiar de tema, sorprenderse, negarse a hablar de ello, llorar, pedir perdón, saltar a tus brazos, etc.). Respeta su reacción y la tuya. Nadie en el mundo puede saber lo que va a suceder.

En la sexta etapa del perdón, la razón por la cual menciono que no le digas al otro que lo perdonas es importante. En realidad, hay 3 buenas razones:

1) Con frecuencia sucede que creíamos que la otra persona nos ofendió, cuando nunca tuvo intención de hacerlo. La realidad es a menudo muy diferente de nuestra percepción. ¡Quizá ni siquiera se entero de que te sentiste herido!